El invierno, una de las estaciones más esperadas, llega cargado de frío intenso, días más cortos y noches prolongadas. Aunque el invierno climatológico comienza el 1 de diciembre, en España el solsticio, que marca oficialmente su inicio, tiene lugar entre el 21 y el 22 de diciembre.
Esta estación no solo trae paisajes invernales y momentos acogedores, sino también múltiples desafíos para nuestra piel. Las bajas temperaturas, los cambios bruscos de clima y la menor humedad en el ambiente pueden causar sequedad, irritación y descamación, especialmente en zonas sensibles como el rostro, las manos y los labios.
Desde AsisaCare queremos ayudarte a cuidar de tu piel en invierno. Sigue estos sencillos consejos y mantén tu piel protegida, hidratada y saludable durante esta temporada.
Hidrata tu piel en profundidad
En invierno, la piel tiende a perder más agua debido a los cambios de temperatura y el uso de calefacción. Entonces, ¿cómo podemos protegerla y mantenerla hidratada?
Optar por cremas hidratantes ricas en ingredientes como ácido hialurónico, glicerina y ceramidas sería, sin duda, lo más acertado. También es fundamental prestar atención a las zonas más vulnerables: un bálsamo labial nutritivo y una crema de manos intensiva serán aliados indispensables para combatir la sequedad y las grietas en estas áreas específicas.
No descuides la protección solar
Aunque los días son más cortos y menos soleados, los rayos UV siguen afectando la piel, especialmente en actividades al aire libre como son los deportes en la nieve. La solución es fácil: usa un protector solar con al menos SPF 30 en el rostro y las manos, y no olvides reaplicarlo cada dos horas si estás expuesto al sol.
Evita duchas largas y muy calientes
Aunque una ducha caliente es tentadora en invierno, el agua a alta temperatura puede resecar la piel al eliminar sus aceites naturales, por lo que está muy lejos de ser algo recomendable. Opta por duchas tibias y utiliza jabones suaves o sin sulfatos para mantener el equilibrio natural de tu piel.
Aumenta la humendad en el ambiente
La calefacción en interiores reduce considerablemente la humedad, lo que agrava la sequedad de la piel. En estos casos, un humidificador puede ser tu gran aliado para ayudarte a mantener un ambiente más hidratado y saludable para tu piel.
Cuida tu dieta e hidratación interna
Lo que comes y bebes también tiene un impacto directo en la salud de tu piel. En invierno, es clave consumir alimentos ricos en antioxidantes, como frutas cítricas, frutos rojos y verduras de hoja verde, además de grasas saludables como las de los frutos secos y el aguacate.
No menos importante es mantenerte bien hidratado. Aunque el frío puede disminuir nuestra sensación de sed, es fundamental beber suficiente agua durante todo el día para garantizar que tu piel se mantenga hidratada desde el interior.
Aplica tratamientos específicos según tus necesidades
Si tu piel está especialmente afectada por el frío, considera incluir en tu rutina productos con propiedades calmantes, como aquellos que contienen aloe vera, manteca de karité o pantenol. En casos más severos, como piel agrietada o eczemas, es importante siempre consultar con un dermatólogo.
Cuidar tu piel en invierno es clave para evitar problemas y lucir un rostro saludable en cualquier época del año
En AsisaCare, nos preocupamos por tu bienestar en todas las estaciones. Si necesitas más consejos o un tratamiento personalizado, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

